Ciudadanos deben tener poder de decisión en obras públicas

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Jueves, Junio 12, 2014 - 12:22

Hay dos imaginarios de ciudad en pugna: uno mercantil y otro incluyente

Es necesario que las obras a realizarse en la ciudad sean sometidas a la opinión de los vecinos directamente afectados y a la consulta ciudadana en general, afirmó el doctor Jaime Preciado Coronado, jefe del Departamento de Estudios Políticos, del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).

El investigador participó en el segundo ciclo de conferencias Ciudad Siglo 21 (CS21) “Un debate necesario”, cuyo tema central es “Las ciudades: procesos de transformación social y cultura democrática”, en la Biblioteca Pública del Estado Juan José Arreola.

Preciado Coronado se manifestó en pro de los presupuestos participativos, que se han experimentado en Brasil y otros países. En estos la población decide en qué se invierte parte del presupuesto. Por ejemplo, para mejorar una calle, en una obra de drenaje, en mejorar el equipamiento urbano, como transporte público, entre otros.

“La aspiración de un imaginario democrático participativo es que los ciudadanos tengan que ver con decisiones estratégicas en este país –abundó Preciado Coronado–. Que decidamos lo que se hace sobre la ecología, que podamos manifestar nuestro poder para que no se deteriore el bosque La Primavera y que el lago de Chapala pueda incrementar su caudal, por ejemplo. Los ciudadanos tienen que incidir en el ambiente material que les rodea, bajo reglas compartidas”.

El imaginario de ciudad, sustentado en una democracia participativa, implica una ciudad heterogénea, que acepte las diferencias, que incorpore estéticas distintas. Este tipo de proyecto no se puede tener sin deliberarse sobre él. Señaló asimismo que en Guadalajara hay imaginarios en pugna sobre lo que debe ser una ciudad: uno de ellos está regido por el mercado, centrado en la ganancia y la mercancía; el otro es el de la reivindicación ciudadana, regido por una idea de gozo, de estética, de monumentalidad, de concreción de ideales.

El imaginario mercantil es excluyente y divisorio. “Nos está llevando a la destrucción y a la falta de viabilidad en nuestro proyecto como personas y como organización política y económica”, resaltó. El segundo es incluyente, y apuesta por la capacidad de futuro.

Concluyó que “se podría pensar que el gobierno no es necesario. Sin embargo, sí lo es, pero debe ser vigilado por la ciudadanía, ya que los valores, la conciencia, la idea de transparencia, de rendición de cuentas, de lucha contra la corrupción residen en la sociedad”.

A T E N TA M E N T E
“Piensa y Trabaja”
“Año del Centenario de la Escuela Preparatoria de Jalisco”
Guadalajara, Jal., 12 de junio 2014

Texto: Martha Eva Loera
Fotografía: Denisse Valentín