Analiza ministro cambios a la nueva reforma penal

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08/28/2010 - 21:09
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En conferencia, aseguró que no hay vía de regreso

El Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, José de Jesús Gudiño Pelayo, visitó el Paraninfo Enrique Díaz de León de la Universidad de Guadalajara, para dictar una Conferencia Magistral sobre “La Nueva Justicia Penal”, la cual resaltó, la novedad que alberga es la introducción de la justicia alternativa, es decir, la negociación de la pena.

El acto, celebrado la tarde de este viernes fue presidido por el diputado, José Trinidad Padilla López, presidente de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. En tanto que el rector general de la Universidad de Guadalajara, Marco Antonio Cortés Guardado, fungió como presentador.

Cortés Guardado, le agradeció aceptar la invitación y le transmitió el reconocimiento de los universitarios “por su desempeño como jurista y como Ministro, pero especialmente por apoyar la decisión más reciente de este máximo órgano de justicia de México, que refrendó el alcance universal de los preceptos constitucionales que rigen al país y que son la base de una sociedad democrática, libre y tolerante”.

En su exposición, el Ministro analizó tres paradigmas que consideró esenciales y sobre los que descansa el nuevo sistema penal acusatorio.

El primer cambio de paradigma, precisó, es en el que se transita del juicio como único medio para la solución de la conflictiva penal, a la creación de toda una gama de medios alternos de juicio y la reducción de éste, a última y excepcional opción.

En el segundo se abandona el principio de no incriminación para dar paso a la autoincriminación, que es el cambio paradigmático más importante, “de esto depende el principio anterior, que operen las medidas alternativas. No se trata de cualquier tipo de autoincriminación, debe ser voluntaria y con conocimiento de las consecuencias”.

En el tercer cambio de paradigma, se sustituye la escritura en su doble vertiente de respaldo de las actuaciones y de comunicación entre el juez y las partes por la oralidad. En esta parte, el sistema obliga al juez a prescindir de dos de sus apoyos sustanciales; el expediente y el secretario proyectista. “La idea es que sea el juez el que dicte personalmente la sentencia”.

Entre los retos por superar en la Reforma, mencionó el evitar que al común de los ciudadanos se termine por obligar a ir por la justicia alternativa.

El Ministro concluyó que la crisis del sistema penal aún vigente está a la vista, y de ahí que sea impostergable el cambio. “El sentimiento de que ya no satisface a la sociedad es generalizado; el ofendido y el inculpado no encuentran en él satisfacción a sus reclamos. Incluso, quien lo opera, ministerio público y jueces, más que causantes se sienten también víctimas de este sistema viciado”, concluyó.

Guadalajara, Jal., 28 de agosto de 2010.
Texto: Elizabeth Raygoza
Fotografía: José María Martínez
Edición de noticias: Lupita Cárdenas Cuevas

Nota prensa